Jardìn Comunitario Ciempiés

Con quiénes lo hacemos posible?

Lo hacemos posible con el Jardìn Comunitario “Ciempies” que trabaja junto con las familias del territorio incentivando el crecimiento de sus hij@s. El Jardìn està dividido en aulas para niños y niñas de 2, 3, 4 y 5 años.
Trabajan desde muy temprano, hasta la tarde, participan alrededor de 90 niños y niñas, y se provee de alimento en el mismo espacio.

Actividades que desarrollan los voluntarios

El voluntario ayudará en las tareas diarias en el jardín de niños. Colaboraràn en grupos de entre cuatro y seis años de edad. Los Voluntarios ayudarán en la alimentación de los niños durante la hora del almuerzo. Ellos ayudarán al profesor responsable del aula. Se organizarán actividades recreativas y educativas.
Participará en la planificación de la aportación de ideas y ayudar en el seguimiento de los niños. Además, proporcionarán apoyo escolar a los niños porque creemos necesario ayudarlos en la escuela para fortalecer su proceso de formación.

Cantidad de voluntarios que puede recibir

2

Este proyecto cierra en Enero

metodologia

Karina Cáceres, Bulgaria

Porque elegimos ser voluntarios!

Mi nombre es Karina Cáceres, tengo 25 años nací en Asunción – Paraguay, y vivo en Buenos Aires hace seis años migré a la Argentina para estudiar Relaciones Internacionales, ser voluntario es también ser migrante del mundo, es conocer nuevas experiencias y aprendizajes, lugares y paisajes, entender nuevas culturas, aprender nuevos idiomas.

Después de casi dos días de viaje llegué a Sofía, allí me esperaban Ivo (Director) y David (voluntario) en el aeropuerto, comenzaba mi nueva experiencia en Bulgaria por dos meses como voluntaria. Horas más tarde me encontré con los demás jóvenes voluntarios diferentes puntos del planeta Turquía, Italia, Nigeria, Nepal.

Nuestra tarea principal es ayudar a personas con discapacidades físicas y mentales mayores de 18 años. Lo más importante es entender que ser voluntario es tener y darse la oportunidad de ayudar a otros independientemente de las condiciones sociales y económicas, culturales y religiosas, y trabajar por un proyecto solidario común y aprender unos de otros.

Alexis Einhorm, Inglaterra

Mi nombre es Alexis Einhorn, soy uruguayo y tengo 28 años. Participé en un programa de voluntariado en YMCA Fairthorne Manor situado en las afueras de Southampton, Inglaterra. El programa tiene duración de 8 meses aproximadamente y consiste en impartir actividades al aire libre dirigidas principalmente a niños de entre 6 y 15 años.
El enfoque de la organización consta en brindar una experiencia única procurando fomentar tanto el desarrollo personal como el trabajo en equipo. Esto se materializa a través de actividades al aire libre en un entorno controlado y de acceso inclusivo que presenta una amplia gama de opciones tales como deportes acuáticos, muro para escalada, tirolesa, arco y flecha, circuitos de obstáculos y mucho mas.
Yo formo parte de un staff que comprende mas de 50 instructores provenientes de distintas partes de Inglaterra y resto del mundo. El hecho de compartir la mayoría de mi tiempo con gente de todos lados facilita un ambiente laboral muy ameno y optimo para un riquísimo intercambio cultural.
Si bien recién estoy llegando a la mitad de mi estadía aquí, debo reconocer que estoy super feliz, aprovechando una experiencia única que indudablemente me reconforta a diario y me hace redoblar mi compromiso y convicción para con el voluntariado.

Cecilia Rodriguez, Alemania

Cuando me plantearon participar en una formación en facilitacion intercultural ( workcamp )en Alemania, realmente me costo comprender de que se trataba…puedo decir que recien ahora que estoy viviendo la experiencia entiendo la dimensión de las organizaciones que trabajan para llevar a cabo proyectos con voluntarios de todo el mundo. Que es un workcamp o campo de trabajo?
Se trata de la participación de personas de diversos lugares, conviviendo en un mismo lugar ,trabajando por alcanzar objetivos comunes, donde permite el conocimiento de las diferentes realidades sociales, culturales, económicas, tanto de los voluntarios que participan en el proyecto como de la comunidad local donde éste se desarrolla.Existen diferentes modalidades de campos en función de los temas sobre los que se trabaja: Reconstrucción, Medio Ambiente, Arte, Trabajo Social, Construcción.
Al ser una formación asistí primero a un seminario de seis días en Essen al este de Alemania, donde conocí jóvenes de Serbia , España, Tailandia, Kenya, México, Inglaterra, Colombia, USA, y obviamente de Alemania, no dejo de sorprenderme de la multiplicidad de identidades , costumbres donde predomina la conciencia vegana y vegetariana y como cada uno en un clima de respeto pudo expresar y debatir su visión acerca de los estereotipos que cada país tiene.
Realmente vivo esto como un desafió , Europa nunca estuvo en mis planes por mis propios prejuicios, de los cuales afortunadamente me estoy abriendo, quebrando una barrera personal que me transforma día a día.
Mi agradecimiento es infinito tanto a la UNDAV,como al Programa Subir al Sur de Fundacion SES; pero ante todo estoy feliz que este tipo de oportunidades se esta dando en una Universidad publica en pleno crecimiento y que cualquiera pueda acceder.
Estoy orgullosa de estar estudiando en mi localidad y en una institución publica una carrera que siempre fue arancelada ..este viaje para mi es un adicional que me motiva a continuar,llevar a cabo proyectos personales y sobre todo a defender la EDUCACION PUBLICA.

 

Yasmine Hadj Ali, Francia

Esta experiencia fue determinante para mí, una experiencia de vida única que me enseñó tantas cosas en distintos ámbitos. Cuando llegué a Argentina, estaba en una introspección casi permanente que me permitió tener una reflexión más profunda, y otra visión de las cosas. Además, vivía con otros voluntarios, y tuve que aprender a vivir con personas que no conocían, que no tenían la misma cultura que yo. Era muy difícil adaptarse a otro modo de funcionar, sentirse lejos de su familia, y estar al mismo tiempo con extranjeros, pero gracias a ese principio difícil, pude tomar más distancia y darme cuenta de cosas muy personales. Me siento bastante fuerte para asumir mis emociones y aprendí a darme cuenta de la complejidad de lo que nos rodea, a tener más empatía para los demás, que cada uno tiene su propia experiencia, que sus actos son legitimados por su pasado, que nadie puede juzgar.

 

Algo pasó, fue muy importante para mí: el primer taller de teatro, sentí una verdadera diferencia, como si hubiera hecho una terapia, tenía más propensa a relativizar. Marcó el inicio de la adaptación en Buenos Aires. Disfruté de los talleres con los pibes, viví esos momentos intensamente sin pensar en el final. Cuando llegó el final de mi voluntariado volví a tener reflexiones profundas sobre el voluntariado, lo que me rodea, y mí misma. Era muy frustrante dejarlo todo mientras que estaba apropiándome el proyecto, mientras que estábamos empezando a establecer relaciones, que sea con los niños o con otros voluntarios. Establecer relaciones de complicidad, y hasta de amistad, y separarse. Era doloroso separarse de personas que representaron todo lo que viví, que forman parte mí ahora. Realicé que el voluntariado me llenó, que el voluntariado era una actitud, que quería considerar estos proyectos como horizontes que podrían generar cosas. Establecer una relación con el niño que permite que el cambio sea posible.

 

Ahora tengo otra imagen en mi mente: estoy frente a una grande obra, debo elegir las herramientas, la forma del edificio y la manera de construirlo. Realicé la multitud de caminos que se abre. Es un capítulo que se abre, y ahora sé que quiero explotar lo que descubrí allí, y descubrir más. Esta experiencia me permitió frenar, tomar el tiempo para mirar lo que me rodea, tener otra mirada, más abierta y curiosa, me enseñó mucho sobre mí, sobre los demás, y sobre la Vida en general, entonces sigo Viviendo pero ya no soy la misma, avancé, y espero avanzar más y más !

Talleres de Educación Intercultural

 

Subir al Sur desarrolla talleres de Educación Intercultural con el post de compartir saberes con los voluntarios que llegan para participar en Argentina y con los que se van a participar a otros espacios. En estos espacios promovemos la formación consciente y preparación para involucrarse en proyectos de voluntariado.

Stella, Francia

Mi experiencia con Subir al Sur es seguro una de los momentos de mi vida que más contribuyeron a enriquecerme como persona y fue un importante punto de partida para despertar en mí una mayor motivación y interés en el voluntariado internacional.

Quería hacer una experiencia de voluntariado en América latina y no sé porque siempre he tenido una pasión por este hermoso país, Argentina . Fue por pura casualidad que conocí Subir al Sur, una casualidad que hoy agradezco mucho.

 

Lo que más me llamo la atención cuando vi el sito de Subir al Sur fue la frase en primera pagina “ Si viniste a ayudarme estás perdiendo tu tiempo . Pero, si viniste porque crees que tu liberación está conectada a la mía, entonces, trabajemos juntos”. Y esta frase reflejaba exactamente el concepto de voluntariado que estaba buscando. Para mi el voluntariado en general es una manera para ver el concepto de “trabajo” desde una mirada diferente. Todo está basado en” la voluntad” de cada persona de dedicarse a un proyecto que siente ser cercano a sus valores y de colaborar con otras personas, que comparten estos mismos valores, para construir algo que pueda contribuir de manera positiva a un cualquier enriquecimiento cultural, spiritual de unas sociedades, grandes y pequeñas. Lo extraordinario en el voluntariado es que lo que das casi siempre es mucho inferior a lo que recibes. Te das cuenta de que el tiempo pasado con estas personas, que sean niños, adolecentes, mayores, coetáneos, ha puesto en ti unas semillas que son extremamente preciosas y con un valor incuantificable. Es difícil explicar con palabras la energía que hay en estoy proyectos, es una energía que puede nacer solo cuando culturas, idiomas, religiones y valores diferentes se juntan para comunicar, conocerse y aprender juntos. Sin embargo, hay también desafíos , malentendidos, miradas contrastantes, como es normal y “saludable “encontrar en un cualquier espacio multicultural, pero a veces el enfrentamiento de estos desafíos y el logro de una solución, puede enriquecerte igualmente y darte una idea de la dificultades que pueden levantarse cuando se encuentran culturas diferentes.

 

Fue un absoluto placer para mi colaborar con esta asociación y ver la vitalidad y la fuerza que animan las personas que dirigen y participan en estos proyectos. Vi cada día y en cada proyecto ganas de mejorar, estimularse, aprender, colaborar y ahora intento hacer de estos valores parte de mi vida cotidiana. Fue para mi un modo para acercarme de una manera completamente nueva a otras cultura, compartir la mía, aprender desde otros y sobretodo usar mi tiempo en la manera más fructífera posible, porque son estas las experiencias que te hacen crecer como persona y sobretodo te llevan a tener una mayor concienciación de este maravilloso y colorido mundo que nos rodea.

 

 

 

 

Francesca, Italia

Mi experiencia con Subir al Sur es seguro una de los momentos de mi vida que más contribuyeron a enriquecerme como persona y fue un importante punto de partida para despertar en mí una mayor motivación y interés en el voluntariado internacional.

Quería hacer una experiencia de voluntariado en América latina y no sé porque siempre he tenido una pasión por este hermoso país, Argentina . Fue por pura casualidad que conocí Subir al Sur, una casualidad que hoy agradezco mucho.

 

Lo que más me llamo la atención cuando vi el sito de Subir al Sur fue la frase en primera pagina “ Si viniste a ayudarme estás perdiendo tu tiempo . Pero, si viniste porque crees que tu liberación está conectada a la mía, entonces, trabajemos juntos”. Y esta frase reflejaba exactamente el concepto de voluntariado que estaba buscando. Para mi el voluntariado en general es una manera para ver el concepto de “trabajo” desde una mirada diferente. Todo está basado en” la voluntad” de cada persona de dedicarse a un proyecto que siente ser cercano a sus valores y de colaborar con otras personas, que comparten estos mismos valores, para construir algo que pueda contribuir de manera positiva a un cualquier enriquecimiento cultural, spiritual de unas sociedades, grandes y pequeñas. Lo extraordinario en el voluntariado es que lo que das casi siempre es mucho inferior a lo que recibes. Te das cuenta de que el tiempo pasado con estas personas, que sean niños, adolecentes, mayores, coetáneos, ha puesto en ti unas semillas que son extremamente preciosas y con un valor incuantificable. Es difícil explicar con palabras la energía que hay en estoy proyectos, es una energía que puede nacer solo cuando culturas, idiomas, religiones y valores diferentes se juntan para comunicar, conocerse y aprender juntos. Sin embargo, hay también desafíos , malentendidos, miradas contrastantes, como es normal y “saludable “encontrar en un cualquier espacio multicultural, pero a veces el enfrentamiento de estos desafíos y el logro de una solución, puede enriquecerte igualmente y darte una idea de la dificultades que pueden levantarse cuando se encuentran culturas diferentes.

 

Fue un absoluto placer para mi colaborar con esta asociación y ver la vitalidad y la fuerza que animan las personas que dirigen y participan en estos proyectos. Vi cada día y en cada proyecto ganas de mejorar, estimularse, aprender, colaborar y ahora intento hacer de estos valores parte de mi vida cotidiana. Fue para mi un modo para acercarme de una manera completamente nueva a otras cultura, compartir la mía, aprender desde otros y sobretodo usar mi tiempo en la manera más fructífera posible, porque son estas las experiencias que te hacen crecer como persona y sobretodo te llevan a tener una mayor concienciación de este maravilloso y colorido mundo que nos rodea.